Juana, de chica linda a mujer depresiva. El Maltrato psicológico. Parte 2.

En el post anterior vimos los casos de LAURA y ELVA, donde encontramos:

  • Infravaloración
  • Sobrevaloración
  • Anteposición de los intereses ajenos a los propios
  • Condicionamiento del cariño, afecto, de la relación en si
  • Rechazo
  • Insultos, gritos

Estas conductas ejercidas por el MALTRATADOR ocasionan un daño, una cicatriz, un fallo en la percepción de las mujeres que son maltratadas. Es decir, las mujeres expuestas a este maltrato, desarrollan conductas patológicas en respuesta a lo que están viviendo.

JUANA

Juana es un caso muy particular. Siempre fue “la chica más bonita” de mi salón de clase del nivel secundario, además de lista, inteligente y con una habilidad para hacer reír a todos.

Me la encontré años después, por cosas y compromisos del trabajo, y cuando la vi: parecía otra. Se la veía triste, enojada, con bolsas en los ojos, y sin interés por conversar con nadie. Era uraña y cuando conversabas con ella siempre estaba hablando mal o criticando a otra mujer: “Fulana ya tiene como 10 novios y hasta ahora no se casa”.

Juana se había divorciado hace unos dos años, y se quedó con su hija de unos 2 años. Había ganado el juicio de alimentos, así que percibía una pensión por parte de su ex esposo. Independientemente de la carga emocional de haber llevado un divorcio, ella había sido maltratada. Durante 10 años de relación y matrimonio, él la había humillado muchas veces: salía con otras mujeres públicamente, pero luego volvía a ella con la promesa de que cambiaría; él la comparaba con todas las mujeres con las que había estado (“eres muy triste”; “eres aburrida”, “eres gorda y fea”), además que la culpaba de su conducta infiel (“Si siguieras siendo atractiva, yo no buscaría otras mujeres”).

La burla, la humillación, el escarnio público (porque la gente siempre se mete en tu vida a opinar o decirte que tienes o no que haber hecho) constantes, habían cambiado a Juana. Ahora ella era desconfiada, odiaba a las mujeres solteras o que estuvieran en una relación feliz, se sentía fracasada por haberse divorciado porque había aceptado que era SU CULPA debido a que no pudo “serle atractiva” por el tiempo suficiente y atravesaba por una depresión mayor. Invitabamos a Juana a salir con otras amigas, y nunca quería, tenia miedo y verguenza de que le preguntaran por su ex, además que no quería encontrarselo en la calle y él la viera fea y fracasada.

– Pero, ¿porque crees que el pensará eso cuando te vea? El ya hace su vida, no te debe importar lo que piense.

Es que se burlará de mi, le contará a todos como estoy y no quiero más vergüenzas – respondía convencida. Juana estaba segura que la humillación continuaría, aun cuando ya había cortado la relación.

 El cambio de percepción, en el que pasas de percibirte como bonita, capaz y agradable; a pasar a percibirte como una mujer fea y “que fracaso”, es el reflejo de años de maltrato. Nadie mella una autoestima en una pelea de pareja, pero en una situación de maltrato: SI.

Las mujeres INTERIORIZAN:

  • Que son incapaces de realizar una tarea, una acción, son incapaces de cumplir algo con éxito.
  • Que pueden ser dañadas o insultadas en cualquier momento. Si no haces las cosas como el quiere, es “JUSTO” que él te trate así.
  • Que valen menos, que deben “Ser buenas” y responder a los estándares que la pareja establece: SER FLACA, SER CUMPLIDA, SER ORDENADA.
  • Inhibición de la cólera, aprenden a no enojarse por la manera en que son tratadas. Una frase que me dijo Juana, resume esto: “Para que voy a enojarme o pedirle que no me hable feo, si lo seguirá haciendo, y será peor pues se enojará más porque le reclamé algo”.
  • El miedo. Nadie quiere ser tratada mal, entonces se aprende a “no hacer lo que a el le molesta” para evitar sus críticas, comentarios o gritos. El no hacer algo, para que no te lastimen: se llama miedo.

La violencia psicológica tiene muchas aristas y bases, entre las cuales identificamos el “entorno familiar”, los aspectos absolutos o propios de la mujer, y también el factor de la estructura social, los recursos económicos, la estructura familiar y la definición que tenemos en relación al amor, la pareja y la valoración propia.

Se cree, que, si las mujeres tenemos un mayor acceso a educación, empoderamiento económico y social; la violencia psicológica será menor o no se manifestará con la misma intensidad que en un entorno donde las mujeres no tengan acceso a educación, a manejar sus propios recursos económicos, o donde el mismo ambiente social permita el maltrato hacia la mujer. Aun así, la violencia no tiene estrato económico, así que puede ser vivida por diferentes mujeres de diferentes grupos o clases económicas.

  • Una mujer puede aceptar se insultada, humillada y criticada, pues el hombre es el sostén económico del hogar. Ella no gana un sueldo y si se separa, tendrá la pregunta: “De que voy a vivir?”
  • Una mujer puede aceptar se insultada, humillada y criticada, pero si el entorno social en el que vive SOBREVALORA su estado de compromiso o de matrimonio (estar casada es bien visto, es bueno, es señal de estabilidad). De modo que separarse será un fracaso, una humillación mayor.

Por ello, creo que el estrato económico puede influir, pero no limita el maltrato solo a aquellas mujeres que dependen económicamente del esposo.

El “ENTORNO FAMILIAR” se refiere a el tener o no hijos dentro la relación, como era tu familia (como viste la relación de tus padres), el apoyo familiar que tienes. Juana siempre contaba que sus padres se oponían a su divorcio: “Como te vas a divorciar, le vas a dar gusto a las amantes, quédate con el no lo sueltes”, era algo que le decían constantemente.

La definición que tenemos en relación al amor, la pareja y la valoración propia; es un factor bastante influyente. El maltratador siempre dice “que no lo volverá a hacer”, “que cambiará”; y realmente si vemos las novelas, historias o cliches que nos han metido acerca de que “EL AMOR TODO LO PUEDE”, nos hace creer que si, él puede cambiar, y esperamos permanentemente que esto suceda. (les hable de esto en mi post sobre el Amor Romántico).

Muchas veces no somos capaces de ver el maltrato que vivimos, aquí entra la historia de la rana y el agua caliente.

Si pones a una rana en una olla con agua caliente. La rana saltará y huirá. 

Pero si la pones en una olla con agua fría, ella estará a gusto; y no notará que vas calentando el agua a fuego lento. 

Y esas veces necesitamos que alguien nos diga: EY ESO NO ESTA BIEN!. Aun así no será suficiente, pues el que te cambien el CHIP cerebral y de conductas es un proceso largo; tan largo como el tiempo de maltrato que has vivido.

En el siguiente post, cifras y más datos sobre este tema. Porque conocer, es poder.

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