¿Cómo criar en feminismo a los hijos? (VARONES)

He leído muchos artículos sobre como criar en feminismo a hijas. Como educarlas en feminismo, como promover el feminismo en ellas y como hacer de tus niñas unas niñas feministas.

He encontrado pocas lecturas sobre los hijos, chicos, niños, varones. He encontrado incluso que las feministas no debemos parir hombres pues estamos trayendo al mundo “al enemigo”. Si, el MACHO, el MACHIRULO, el MACHISTA asqueroso, es el enemigo sin remedio, incorregible y que sinceramente no nos corresponde educar (es mejor evitarlo e ignorarlo), pero un bebe recién nacido aún no tocado por la cultura social machista prevalente no es el enemigo, es un lienzo que aún puede ser pintado de las formas más hermosas y puede convertirse en un ser humano sensible, empático y que reconozca la lucha de las mujeres como una lucha por los derechos humanos y la respete.

Revisando algunos libros de crianza, artículos de crianza feminista y artículos de educación basadas en el Método Maria Montessori, desarrollé algunos consejos que me atrevo a dar desde mi experiencia criando a un varón y siendo madre feminista (feminista radical).

  1. EL CUERPO, PROPIO Y AJENO, SE RESPETA. 

Les debes decir, desde pequeños, siendo apenas unos recién nacidos mientras los bañas o mientras les cambias el pañal, que ese cuerpo que estas tocando es SU CUERPO. Ese escroto y ese pene, son SUS GENITALES, y solo él puede tocarlos y por un tiempo los tocas tú pues lo estas aseando, lo estas cuidando y con el tiempo le enseñaras a él a cuidarlo. Desde que era un pequeño bebe, yo le decía esto a mi hijo. Sonará estúpido para algunas, pero la capacidad que tienen los niños de absorber las cosas que les dices es IMPRESIONANTE. Y si se las dices desde más temprana edad: será mejor, pues serán frases y oraciones que tomaran como normales, como parte de su día a día (como si le dijeras: después de cada comida, lávate los dientes). Mi hijo a los 4 años, me dijo: “mamá, ya no me limpies luego de ir al baño, ya aprendí a hacerlo solo”. Autonomía y respeto. Si aprenden que hay partes de su cuerpo que solo ellos pueden tocar, por extensión sabrán que todos tenemos partes, en nuestros cuerpos, que sólo nosotros podemos tocar. 

2. ENSÉÑALE QUE “NO SE LE PEGA A NADIE” 

Cambia la frase de: “A LAS NIÑAS NO SE LES PEGA”, por una frase más extensa y lógica: “NO SE LE PEGA, A NADIE”. Y como tu hijo irá al nido, al kinder, se quedará con la abuela, con la nana, irá a jugar con el amigo o con el primo, y posiblemente regresará diciendo: “MAMÁ, A LAS NIÑAS NO SE LES PEGA”, corrígele al cansancio: “NO HIJO, NO SE LE PEGA A NADIE”. No debe percibir a las niñas como seres débiles, ni como seres minusválidos a los que “no hay que pegar”. Porque si les enseñas que son “débiles” como para no pegarles “a las pobres”, les enseñaras que también son “débiles” como para aprovecharse de esa situación.

Además en el mundo no sólo hay mujeres golpeadas, también hay niños y niñas golpeadas, y así como hay misoginia, existe la homofobia. Así que no, NO SE LE PEGA A NADIE. Yo siempre le digo a mi hijo: “¿Te gustaría, que a ti, te pegaran?“, él siempre dice: NO. Y le respondo: Pues entonces, no le pegues a nadie. 

3. TODOS LLORAMOS. 

Así como no se le pega a nadie, resulta que todos podemos llorar.

Las madres lloramos, los padres lloran, las abuelas también lloran al igual que los abuelos, los tíos y tías, las maestras de escuela y los maestros, los señores policías y las señoras enfermeras que ponen inyecciones. Todos lloramos. ¿Por qué? Lo más simple es decirles, porque a todos nos puede doler algo alguna vez. Hazles recordar alguna vez que hayan llorado por dolor. Por ejemplo: “Recuerdas aquella vez que lloraste porque te pusieron la vacuna”. Y luego de ello, extrapolar el ejemplo: “¿Tú crees que si al abuelo o al tío Rómulo o a la señora Bertha, si le pusieran esa vacuna, llorarían?”, lo más seguro es que te dirán que si. Porque hasta los 3 años, los niños aun están terminando de comprender que las personas “ajenas a ellas” (o sea las personas que no son ellos mismos) tienen emociones diferentes a lo que ellos piensan; es decir hasta los 3 años la mayoría de los niños cree o piensa que si a ellos les emociona una película a todos nos emociona lo mismo; o si ellos le temen al payaso de la fiesta todos le temen al mismo payaso. Luego de esa edad ya empiezan a entender que las personas tenemos sentimientos y emociones propias. Así que si desde el año, le pones ejemplos así: “Si a ti te dolió, como crees que a fulanito, le hizo sentir?”, tu hijo te dirá que fulanito se sintió igual. Entonces entenderá QUE TODOS LLORAMOS.

Otro dato importante: deja que te vea llorar. No me refiero a que tengas un break down emocional delante de tu niño, pero muestrale que eres humana y los humanos sentimos dolor. Yo solía esconderme en el baño a llorar cuando he atravesado por la depresión. Pero en algún caso, luego de recibir una mala noticia y empece a llorar, mi hijo sorprendió llorando, me pregunto que paso y se lo conté de forma que entendiera (he peleado con una amiga o me han dado una mala noticia), mi hijo me ha sabido abrazar, alcanzarme papel para secarme las lagrimas y al rato preguntarme si ya me siento mejor: todo un consuelo.

4. ENSÉÑALE A DEFENDERSE 

Lamentablemente van a pasar muchas generaciones para que los machitos del hoy, y los machitos-wanabe se extingan del todo. Así que tu hijo debe saber defenderse. Ponlo en un curso de artes marciales, donde le enseñen disciplina, respeto y honor. Karate, kung fu, u otra arte oriental, son buenas opciones, busca un buen lugar donde la filosofía sea la disciplina y el control, y no que busquen hacer de los chicos armas letales. Lo más importante, dile: que eso lo esta aprendiendo por:

  • El ejercicio es bueno. Dale las razones que quieras.
  • Algún día el puede necesitar defenderse de “un chico malo” que le quiera quitar un juguete y un dulce, o deba defender a sus hermanos menores (porque si alguien es más pequeño o físicamente desvalido, merece ser defendido).
  • Para que sea fuerte. Por que la fuerza es importante.

Enséñale también que hacer en caso tenga amigos de clase abusivos. Enséñale que puede contarte todo, que jamás vas a dudar de él, y que en clase debe acudir siempre a la profesora. Enséñale que no se trata de ser “el héroe”, pero si ve que entre CINCO le están pegando a UNO solo, debe pedir ayuda, hacer ruido, gritar y jamás ser indiferente.

5. ENSÉÑALE: QUE ES EL MACHISMO

La mejor forma de combatir al enemigo es: CONOCIÉNDOLE. 

Yo le dije a mi hijo, cuando el tenia unos 4 años, que existen personas que creen que las NIÑAS SON TONTAS, que existen personas que creen que pueden PEGARLE Y LE PEGAN A LAS MUJERES, y lo que es peor: hay MUJERES QUE SALEN DE SUS CASAS Y DESAPARECEN. Mi hijo se asusto, y me pregunto que el por qué, el cómo, el cuándo; yo le dije que todo eso era por culpa de que esas personas creían en EL MACHISMO, que el machismo era malo y nadie debía ser machista. De ahí en adelante, cuando he visto acciones machistas en la televisión o en vivo y directo, le he dicho: “eso esta mal, eso es machismo”. 

Quizá no quieras ser tan directa, o no quieras contarle cosas tan crudas como que las mujeres desaparecemos o que a las mujeres les pegan, estas en tu derecho de esperar a que tenga la edad que consideres apropiada para contarle. Pero ten en cuenta que las noticias de hoy en día, en toda América Latina, son de: Política, de Fútbol, de Narcotráfico y de violencia contra mujeres. Así que debes tener preparada alguna respuesta de “por qué suceden esas cosas en el mundo”, “por qué los hombres matan a las mujeres?”; porque si no eres tú la que se lo dice algún tarado (a) vendrá y le dirá (o lo leerá en redes sociales): “PORQUE SEGURO ESA MUJER SE LO BUSCO”, y esa respuesta cala hondo y es la más repetitiva en Facebook y Twitter. Es como cuando le vas a hablar de sexo, si alguien le tiene que hablar de sexo a los hijos, es mejor ser una misma, antes que el amiguito machirulo del barrio.

6. ENSEÑÁLE QUE TODO ACTO TIENE CONSECUENCIAS. 

Seguramente antes de ser madre, te jactabas de que serias una madre estricta y que no permitirias “Pendejadas de tus hijos”. Pero que hoy que tu niño de 5 años te pide una golosina a las 8 de la noche y te hace puchero, dices: “Ya bueno, es sábado y mañana no hay clases”. Las madres nos hacemos flexibles por amor, por cansancio y porque entendemos que ser madres no es la extensión de ser unas carceleras de una correccional. Hay mucho de tira y aprieta. Pero tu niño debe entender desde pequeño, que si rompe un juguete: ya esta, finito, el juguete no volverá. Que si no cuida al pez dorado: el pez morirá. Que si no guarda los legos: estos se perderán (el clásico: voy a empezar a barrer todo lo que este en el piso en 5, 4, 3, 2… ).

Asumir las consecuencias de lo que uno hace, forma en el cerebro un patrón simple: ACCIÓN – CONSECUENCIA.

El patrón ACCIÓN – CONSECUENCIA, es tan antiguo como el tiempo, y es filosofía en muchas religiones, como la Hindu y el Budismo, en la cual este patrón se denomina KARMA. El Karma, no dice que si tu le pones los cuernos al novio, luego alguien te pondrá los cuernos a ti: así no funciona. El Karma dice, que cuando uno realiza acciones, estas tendrán una consecuencia, la cual puede verse en esta vida o en la siguiente. Que si producimos sufrimiento, luego nosotros seremos víctima de sufrimiento. Así que si el día de hoy matas a una mujer, quizá en otra vida renazcas siendo mujer y te maten a ti: el karma va más ala del “ojo por ojo”.

Ahora no te pido que le expliques a tu hijo toda la teoría del Karma y todo el libro de religión Hindu, pero que sepa que si no aprecia y cuida algo tan simple como “UN JUGUETE”: lo perderá, y que si quiere volver a tener otro, deberá demostrar el doble de preocupación por los otros juguetes que le quedan. 

Esto le enseñará que sus acciones tienen un resultado INMEDIATO o MEDIATO (a corto o mediano plazo) y que además tiene que luego DEMOSTRAR que MERECE RECUPERAR LO QUE PERDIÓ. Esto tan simple, y que parece un juego de castigos infantiles, le enseñará de responsabilidad, cuidado y prevención. “NO HAGAS ALGO, DE LO QUE LUEGO TE ARREPIENTAS”.

7. DÉJALE JUGAR CON LOS JUGUETES

Las muñecas, las ollitas de plástico o metal, las tacitas de plástico, los dinosaurios de hule, los carritos, las figuras de acción (femeninas o masculinas), las pelotas (de cualquier color), los bloques para armar, los vehículos para montar, los disfraces, los libros para colorear (de cualquier personaje)… SON JUGUETES. Mientras él no los pueda escoger (porque no habla, porque es un recién nacido, porque no camina, porque aún no lo llevas a tiendas) y los escojas TÚ, escogelos NEUTROS.

Neutros, por ejemplo: bloques para armar, juguetes que hacen ruido, mordedores, rompecabezas de 2 o 3 piezas, figuras para encajar, entre otros. Y de colores NEUTROS (amarillo, marrón, verde, blanco), por favor olvídate del rosado y del celeste-azul. 

Cuando tu niño ya pueda escoger: déjalo jugar con aquello que escoja. Así escoja las muñecas de su hermana, o así escoja la caja del juguete nuevo que le regalo el tío. DÉJALO JUGAR. Los juguetes no tienen género, no tienen órgano sexual, y si los juguetes fueran para vagina y para pene pues entonces te has equivocado y has comprado en un sex shop! ¿Qué es lo peor que puede pasar si dejas jugar a tu hijo con ollas y tazas? Que de grande se vuelva cocinero… Y eso te parece malo? Si te parece malo, entonces la asociación de cocinero de tu país debería buscarte y hablar seriamente contigo por ser cocinerofóbico. Nadie, se ha vuelto homosexual por jugar con muñeca o carritos. Yo jugaba con gallinas, patos, pollos y me subía al techo de la casa de mi abuela de niña, y jugaba a pelearme con mi primo: ahora soy médica y madre soltera por decisión (una cosa, no tiene que ver con la otra). No le enseñes que hay “juguetes para niñas” y “juguetes para niños”, enséñale que los juguetes son para jugar; y si alguien le dice eso, pues le dices a ese alguien: QUE EL HIJO ES TUYO Y QUE NO VENGA CON IDEAS DE LA SANTA INQUISICIÓN A TU CASA. Así como nadie tiene porque decirte que debe o no debe comer, pensar o vestir tu hijo, nadie debe decirte con que debe jugar.

7. ENSÉÑALE A SER EDUCADO

Ni tener modales lo hace más machista, ni dejar de tenerlos lo hace más machirulos.

Los modales son una cuestión de convivencia y respeto a las personas que le rodean. RESPETO.

Enséñale a decir: gracias, por favor, buenos días, buenas tardes, buenas noches, con su permiso, DISCULPAS, señorita, señora, señor, muchas gracias. Que su vocabulario suene amigable, abierto y respetuoso, si él es respetuoso al hablar, otras personas serán respetuosas con él. Si las personas no son respetuosas con él, entonces él se alejará de esas personas. El lenguaje es un filtro para socializar con otros.

Y que no te digan: “Has criado un galán!”, si te dicen esto respóndeles: “He criado a una persona con modales”.

 

Estas 7 lecciones son las que te puedo dar por ahora, las que he podido sintetizar de lo que he vivido en estos años, y en ausencia de más artículos de como ser FEMINISTA y criar a HIJOS VARONES.

No, las feministas no podemos decir que GESTAMOS AL ENEMIGO AL GESTAR UN HIJO VARÓN. Las feministas tenemos en nuestros vientres la decisión el arma de la maternidad (SIEMPRE POR DECISIÓN) y de gestar en estos vientres LA NUEVA GENERACIÓN DE HOMBRES Y MUJERES que pueda terminar con tantos ciclos de violencia y de sangre en nuestro mundo. 

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