La sociedad, las madres solteras, la doble moral y la “madre luchona”

¿Esta lista, la sociedad, para las mujeres que asumen la maternidad solas?

El término, y la manera en que se utiliza, “madre luchona” refleja que no.

Cuando, yo, hace años decidí que un día quería ser madre soltera, así sin casarme sin “tener que conseguir pareja”, sin “tener que convivir”, ni ninguno de esos requisitos que para mí (y reitero “para mí”) eran complicaciones, pensé que lo más difícil de ser madre soltera serían dos cosas:

  • Tiempo
  • Dinero

Así que como todo en mí vida, desde mis horarios de colegio hasta mis listas de artículos de viaje; imaginé y programé cuanto sería más o menos el presupuesto en mi país (Perú) para la calidad de vida que quería tener y darle a mi futuro hijo/hija, y visualice cuánto debería ahorrar, cuántos trabajos necesitaría y cuanto debía ganar mensualmente.

Fue difícil, sí. Pues se me ocurrió estudiar una carrera larguísima, y luego había planificado realizar un posgrado, posteriormente tomé un trabajo en el sector público y otro en el sector privado; además de otros trabajos como una suerte de asesorías por horas (algo así, para que sea más fácil de explicar).

Cuando salí embarazada me tocó percibir el machismo desde un perspectiva NUEVA.

Ya no sentía el machismo como el acoso callejero, o como el compañero de trabajo que pensaba que porque yo era joven y mujer (pecados capitales en mi carrera) simplemente: “No sabía nada y mi función laboral era adornarle la vista a alguien”. No. Conocí otro tipo de machismo. Uno que consistía en:

  • Cada que iba al control prenatal, me preguntaban por el papá del bebe, por el esposo, por el novio, por el cónyuge, o por el conviviente. No, no me preguntaban: “Señora, tiene usted a algún contacto al cual llamar en caso de emergencia”. La pregunta era dirigida a cual era mi estado civil y mi relación con el “progenitor del bebe”. Y cuando les decía que era soltera y que no había padre, que yo era sola, solita, independiente, foreverlone, lonely, soltera, single lady y toda esa clase de palabras (que sacan roncha), me miraban de pies a cabeza con cara de: QUÉ LASTIMA.

¿Qué sentía yo? Me daba curiosidad, y me daba risa.

  • Cuando me inscribí a la natación prenatal, a la gimnasia prenatal, y me fui a tomar las ecografías en 4D (para tener el video de mi bebe), me sucedió exactamente lo mismo. No me decían: “Señora, no se puede inscribir a menos que registre un contacto en caso de emergencia”. Lo que me decían era: “Registre a su esposo o conviviente o novio en la línea punteada, si no lo registra, no la podemos inscribir al programa”.

¿Que sentía yo? Risa, todo eso me causaba gracia.

  • Cuando di a luz, mi bebito se convirtió en: “El bebito de la cuna 2 que no tiene papá”.

¿Que sentía yo? En ese momento, estaba tan cansada, agotada, y con un dolor de mamas tan terrible por no haberle podido dar de lactar, que solo les di una mirada de indiferencia, pero los rostros de esas enfermeras se me grabaron en la retina.

Por cierto, en el Perú, desde el año 1984, existe la Ley N 28720 (modificada en el 2016) por la cual una madre soltera puede registrar a su hijo con sus propios apellidos (o con los del “supuesto” padre). La ley dice así:

Ley 28720. Véase último párrafo donde indica que de no declarar la madre al padre, inscribe al niño con sus apellidos.

Conforme mi niño crecía, rodeado de amor, engreído a más no poder, y rodeado de todo juguete educativo que le podía conseguir (además de que llené la casa de artículos de protección y seguridad infantil), pase por situaciones como estas:

  • Me rechazaron de las iglesias a las que fui a inscribirlo para el bautizo, porque TENÍA que presentar documentos de identidad del padre, si no los presentaba pues no podía bautizarlo.
  • Cuando encontré iglesia donde bautizarlo, el día del bautismo el cura se la pasó LLAMANDO AL PADRE DE MI HIJO durante 5 minutos antes de la ceremonia: “Por favor, acercarse el padre y madre del niño, por favor el padre, por favor, ¿Dónde está el padre?”. Esto a pesar de que ya le había dicho que no había padre, había presentado mis documentos legales, y había recibido mi charla de capacitación pre bautismal YO SOLA.
  • Me hicieron un análisis de alma, conciencia, y aspecto personal con mirada crítica, el día que fui a inscribirlo al pre-escolar, ya que no presenté documentos del padre. “Usted tiene problemas de tenencia?”, me preguntó la directora del pre-escolar. “No, no tengo problemas de tenencia, legalmente soy el único padre que ha reconocido al menor, yo lo geste, yo lo mantengo, soy madre soltera legalmente, y existe una ley hace 25 años que ampara mi derecho, ¿lo sabía usted?”, le respondí. 
  • No me permitían sacar a mi hijo del país, a menos que un notario/abogado certificará que era mi hijo. No bastaba la partida de nacimiento, ni el documento de identidad, ni los pasaportes; no. Necesitaban otro documento donde dijera que era mi hijo, y que lo podía sacar a otro país, “de tal a tal fecha” (así con fecha, con límite).

Aquí debo hacer de conocimiento, que de acuerdo al Código de los Niños y Adolescentes, Libro Tercero – Título I – Capitulo VIII: AUTORIZACIONES:

De ser El Niño reconocido por sólo uno de sus padres REQUIERE una autorización notarial, donde diga que se ha tenido a la vista la partida de nacimiento. ¿Por qué? Acaso no es suficiente portar la partida y el DNI, donde ya figuran los datos del niño y el único progenitor que reconoció al menor?

 

Pero sin embargo este año, a traves del Decreto Legislativo 1310, tratando de simplificar las cosas (haciendo un Perú menos burocrático) dijeron esto:

DL 1310 a través del cual se “simplificaron” varios trámites, pero en un viaje reciente continúan informando que por cada salida al exterior es UN PERMISO NOTARIAL. Es decir: tengo que seguir tramitando mi “auto permiso” con un notario, solo porque nadie más entendió lo de “simplicarse la vida” o qué?

Sin embargo, este año, posterior a la fecha de promulgación del DL 1310 pase por control de migraciones y me dijeron: “No señora, nada ha cambiado, cada que salga tiene que tramitar su permiso, el permiso no es eterno, CADUCA, es por cada viaje, NO, TODO ES IGUAL”. O sea: seguiré sacando permiso por cada viaje, hasta que mi pequeño sea mayor de edad. ¿Y el dinero y tiempo que gasto en ese tramite, quien lo reconoce?

¿Que sentí en todos estos momentos?

Era una mezcla de: Ay! otro trámite largo por hacer!” y “¿Por qué se tienen que complicar la vida tanto?” y…

¿Qué pasaría si yo no fuera madre soltera porque se me dio el capricho de serlo? ¿Qué pasaría si fuera madre soltera, porque algún malnacido me violó, pero yo decidí continuar con el embarazo y tener a mi hijo? Si fuera así, mi hijo sería producto de una violación, producto de un embarazo no deseado. Entonces, en esta situación: ¿YO tendría el mismo valor, que tengo ahora, para soportar todos estos desplantes, vergüenzas, alargamiento innecesario de trámites (que implica mayor gasto económico)?.

¿Cómo se hubiera sentido mi familia, el día del bautizo, si el Cura de la Iglesia se la pasaba llamando al padre de mi hijo durante 5 minutos? Siendo el padre un total ausente, sea porque me violó o porque nunca quiso asumir responsabilidad por el niño, o porque lo negó y renegó de él. ¿No me habría arrepentido de buscar iglesia, de buscar catolicismo y buscar un sacramento para mi hijo?

Si la iglesia nos va a hacer pasar vergüenza, y la sociedad nos va a complicar la vida con trámites innecesarios, entonces ¿CON QUÉ CARA y MORAL nos vienen a decir a las mujeres que tienen embarazos-no-deseados: “Vamos tu puedes, da a luz, sal adelante con el niño”, si precisamente es la iglesia y la sociedad, las que nos darán los primeros reveses?

Una amiga me dijo una vez: “Tú eres afortunada y egoísta por decidir ser madre soltera”, y no le respondí, porque no elegí ser madre soltera ni por fortuna ni por egoísmo, y cuando me convertí en madre soltera empecé a ponerme “en el lugar del otro” más fácilmente que cuando no era madre, y me empezó a joder mucho más como era la falsa moral de la iglesia, de los colegios, de los hospitales y de la sociedad en general.

Madre luchona, me han dicho.

Odio ese término. Creo que fue creado por alguna persona que vió a una mujer salir a divertirse un sábado por la noche, dejando a su hijo/hija al cuidado de la abuela o abuelo; bajo el prejuicio de que:

  • Las madres no debemos salir nunca jamás de la casa, más que para llevar a los niños al colegio, hacer el mercado, y las más “afortunadas” salen de casa para hacerse el cabello en el salón.
  • Los sábados se crearon unicamente para que el macho/varón, casado o soltero, salga a divertirse.
  • Los sábados se crearon para que las solteras sin hijos salgan a divertirse, y solo ellas, si son solteras con hijos pertenecen al grupo de madres y no cuentan para los sábados.
  • Los padres pueden dejar a sus hijos con las madres de estos, o con las abuelas, y fresh/normal/no pasa nada. Pero cuando las madres hacen esto, esta mal/son descuidadas/terrible.

El termino “madre luchona” es una burla y un intento machista de disminuir y limitar a la mujer-madre al ambiente de la casa y al cuidado de los niños, y avergonzarla por hacer lo que un hombre (con hijos y en la misma situación) haría de contar con tiempo y oportunidad: Salir a divertirse y relajarse un rato. Lo cual es perfectamente normal, saludable, y muchas veces necesario.

Yo salgo los sábados, no todos, porque no me daría el cuerpo, ni el tiempo, pero procuro ir al cine, o a cenar con amigas, o al karaoke o si es posible a bailar un rato, y siempre y cuando mis padres puedan ayudarme, dejo a mi hijo con ellos. Despues de trabajar de lunes a viernes, cerca de 12 horas por dia y continuar siendo madre, en casa, al término de esas 12 horas, creo que  merezco un “respiro” y una conversación y unas risas adultas con gente de mi edad. ¿Debo avergonzarme por eso? ¿Debe avergonzarse por eso una chica que quizá no estuvo en sus planes ser madre? ¿Debe un energúmeno machista, burlarse de esta situación, sin conocer el horario completo de trabajo, estudio y vida de una mujer?… y por último: ¿Le debemos explicaciones a alguien?

La sociedad no esta preparada, ni legal ni social ni moralmente, para recibir a las madres solteras.

La percepción de una madre soltera antes que dar “lástima”, es de “vamos a juzgarla”, y ninguna de las dos percepciones es aceptable.

La percepción de una madre soltera debe ser de: es una madre que ama a su hijo, como cualquier otra madre, quizá más cansada y quizá con menos horas libres al día, y que necesita contar con leyes que le faciliten el acceso a educación, salud, tránsito nacional y extranjero, prácticar una religión, y acceso a desarrollarse (como lo debe tener cualquier persona) pero en el contexto de: NO SON DOS PADRES Y UN HIJO, ES UNA MADRE Y UN HIJO, y NO nos la vamos a pasar 18 años de su vida preguntándole:

¿señora, donde está el padre del niño?… o si?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: