La mejor amiga que perdí.

¿Nunca has tenido una amiga con la que juraste que serian best-pinky-sis-SoulMate-PartnerInCrime-LoveOfLife-FriendsForEverAndEver, pero que luego la muy maldita se alejo de ti y te dejo literalmente como ForEverAloneEpic?

Yo si.

Mi mejor amiga se llama Tasha, asi como uno de los personajes de los Back Yardigans, y era mi amiga desde que teníamos 12 años y compartíamos la misma manzana acaramelada pues sólo nos alcanzaba para comprar una con la propina que nos daban nuestros padres.

Me encantaba pasar tiempo con ella, hablar, contarnos bromas, contarnos todo. A ella le conté sobre cómo fue mi primer beso y también como fue “mi primera vez” con un chico. A ella le conté cuando me quería ir de casa porque me peleaba mucho con mi madre y también le conté todas y cada una de mis pesadillas que parecían escritas por Stephen King y dirigidas por Tarantino. La adoraba! Tasha siempre me escuchaba, siempre me daba ánimos y no había cosa que yo no pudiera hacer por ella.

Cuando ella tuvo su primer novio, a los 14 años, me dí cuenta de algo que luego se convertiría en un patrón. Cuando apareció este primer novio, un chico feo, flaco, desgarbado y lleno de acné, que la verdad yo miraba y decía: Pero en verdad, ¿es una joda no?, a lo que Tasha me respondía: “NO! Realmente lo quiero!”, y yo lo seguía mirando como analizando una cucaracha y con mi expresión de “tiene que ser joda!”. Pero veía que en verdad ella lo quería, y mientras mas lo quería, mas se alejaba de mí. Y no era porque yo lo siguiera mirando como cucaracha, sino era por ella. Ella cada vez usaba más sus permisos para salir de casa para pasarla con él, podía mentir diciendo que iba a mi casa cuando en verdad iba a la de él, y él iba a su casa los días en los que yo le decía que quería ir a verla, pero ella me decía que no porque vendría su novio a verla. Pasaron 6 meses en que me sentí como amiga dejada de lado y busqué otras amigas con quienes pasar el tiempo, y fue asi que pasé mas de un año alejada de Tasha, y durante todo el tiempo que ella estuvo de novia con este chico, ella y yo no fuimos amigas.

Cuando terminé el colegio, pasó un año más y nos volvimos a ver. Inmediatamente nos volvimos a sentir tan amigas como siempre, patas, y yo me convertí en su amiga de consuelo. El chico la había dejado y ella estaba muy triste. Entonces fui su amiga, su escucha, y aunque tuve que oír la misma historia de tristeza y del maldito villano que resultó ser ese chico unas diez mil veces, nunca me aburrí, y volvimos a ser las mejores amigas ever. Esto duro un par de años, en que ya por la lejanía de la universidad (yo me fui a estudiar a otra ciudad diferente a la que se fue Tasha) se nos hacía difícil vernos, pero gracias a la existencia de las redes sociales, el celular y el correo electrónico mantuvimos el contacto y nos hicimos más amigas compartiendo las penurias de los primeros años en la universidad, y la acompañe moralmente en el terrible divorcio de sus padres.

Después de este par de años Tasha tuvo salidas con chicos, uno que otro enamorado informal, pero luego apareció el enamorado que se convirtió en EL enamorado o más conocido por mí como: “NO SE QUE LE VÉ A ESE PATA QUE ES FEO, TORPE, TONTO, CELOSO, INSEGURO Y PARA REMATE ÑOÑO”, pero para resumir lo llamaremos “Penquis”. Penquis fue el Romeo de la vida de Julieta-Tasha, ella se enamoró, lo amó y a pesar de plantes y desplantes se fue a vivir con él, y el día que él le dijo: “no quiero que salgas más con tu amiga Emilia porque me cae mal”, ella dejo de verme.

Todo hubiera quedado en una anécdota de chicas en la transición hacia la adultez, pero Tasha me dejó en el momento en que más la necesitaba. Estaba yo atravesando la bulima (aquella que dices que tú tienes bajo control pero que nunca logras controlar) y en mi soledad me apoyé en un chico que se convirtió en mi enamorado, y no vi hasta que fué muy tarde lo mucho que me manipuló y lo patológico que era mi relación con él. No culpo, ni nunca culparé a Tasha por lo que viví en esos años, pero si puedo afirmar humildemente que en esos momentos yo la necesitaba, no para que evite que yo vaya a vomitar al baño, sino porque mis conversaciones con ella eran la válvula de escape a la olla hirviendo que era mi cabeza y mis emociones; y cuando se fue pues todo hirvió y todo se vació por todos lados e hice un gran desastre. No supe de Tasha por 4 largos años, a pesar de que intente retomar contacto con ella innumerables veces.

Luego de eso 4 años Tasha volvió, ella me buscó y me contó que “El Penquis” la había cansado con su machismo, sus celos, sus inseguridades y su familia metiéndose constantemente en la relación. Habían rentado un departamento para los dos, que finalmente terminó pagando ella sola, y el cansancio para poder mantener cierto nivel económico y la renta al día terminó agotándola. “Soy joven y quiero vivir!”, me dijo cuando volvimos a conversar serenamente con un par de copas de vino. Y claro que sí, ella tenía unos 28 años, un buen trabajo y toda la vida por delante. Volvimos a ser amigas, no le conté de mi bulimia y tampoco le conté lo que había vivido con mi ex-novio psicópata, en ese momento ambas queríamos recuperar el tiempo perdido. Así que nos fuimos a la playa, nos fuimos de discoteca, fuimos de compras, organizamos reuniones para las amigas que nunca veíamos, y organizamos noches de películas solo para las dos.

En ese entonces yo ya formaba parte de un proyecto de ayuda social a niñas y adolescentes en situación de riesgo de violencia de género y ella me apoyó, me dio más fuerza e inspiración. En ese momento ella quería emprender un negocio propio, y yo la apoye en todo lo que quiso y en todo lo que pude. En ese año nos volvimos el estandarte de: “Viva la soltería!”, “Solteras, guapas, locas y emprendedoras!” y cantábamos a viva voz en cada noche de discoteca “Can´t be tamed” (Miley Cyrus), “You don´t own me” (Leslie Gore), “Run the World” (Beyonce) o “Ella no quiere novio, quiere vacilar na’mas” (Tego Calderon).

Paso un año o algo más, y un día, que estábamos con copas de vino de más en mi casa, me preguntó si yo ya estaba ebria, le dije que sí, entonces me dijo:

“Entonces es momento que te cuente algo… He vuelto a salir con ‘El Penquis’, y hemos decidido intentarlo de nuevo, él ha cambiado, me ha prometido que ya no volverá a separarme de mis amigas, no volverá a celarme, y me dejará tener mi espacio. Él está distinto, se le vé decido a cumplir sus promesas, y yo le extraño, quiero intentarlo”.

Terminé mi copa de vino. Y ella continuó.

“Sólo quiero que lo apruebes, te prometo que esta vez no te dejaré de lado, somos amigas, hermanas, super achi hiper best friends ever!, pero vamos deséame suerte!”

Y lo hice. Porque si tu mejor amiga te mira con ojos de enamorada y de que tiene fé en alguien tu la apoyas. Además teníamos ya más de 30 años, ya era edad de poder decidir esas cosas. “Para celebrar” salimos esa misma noche a una discoteca. En esta discoteca nos encontramos con Gary (ese, cuyo nombre me parecía gracioso, pero siempre aparecía en los momentos menos esperados mismo fantasma chocarrero).

Bailamos, tomamos, brindamos los tres. En un momento en que Tasha se fue al baño, le hice un resumen de lo que pasaba a Gary, pues el siempre gozó de mi confianza para todo tema escabroso (tenía él un lado femenino muy desarrollado lo cual me inspiraba confianza). Siempre recordaré lo que él me dijo:

“¿Y tu crees que él va a cambiar? Los hombres NO CAMBIAMOS, podemos intentarlo, pero a los 30 años ya nadie cambia. Es toda una vida siendo de la misma manera, además ella ya lo ha aceptado antes siendo celoso, posesivo, inseguro, inmaduro; que hará la diferencia ahora? Pues NADA, el hecho que ella vuelva con él, solo le demuestra que ella esta dispuesta aceptar cualquier cosa por estar con él, o por estar con alguien, con cualquier chico. Tu amiga no sabe lo que tiene, ni sabe lo que podría conseguir, y ese chico lo sabe por eso la busca. Recuerda lo que te digo, LOS HOMBRES NO CAMBIAMOS, y en unos meses tu amiga volverá a dejarte de lado”.

Juro que odié a Gary por decirme lo que yo estaba pensando. Y le pateé el tobillo izquierdo por decirme una verdad tan grande. Pero esa noche Tasha estaba feliz, brindaba por “El Penquis” y hasta hablaba de casarse con él, organizaba salidas donde yo pudiera participar, le mando fotos de nuestra salida a través de su celular y no se cansaba de decirme: “Ves, el ya no es celoso! El está feliz de que yo este celebrando aquí contigo!”

 

Es julio 2017, ya es casi año y medio que no veo a mi amiga, que no salgó con ella; y que por cada eclipse solar habido hemos intercambiado mensajes por Whatsapp (muy escuetos). Ella ha vuelto a convivir con “El Penquis”, y él ha vuelto a convertirse en su mundo, su razón, su tiempo y su propósito en la vida. Ella se ve feliz en Facebook, y su hermana siempre me cuenta que está muy feliz (al menos mantengo contacto regular con su hermana). Y yo me volví a quedar sin mejor amiga.

 Ella se convirtió en una conviviente feliz, y yo me convertí en la chica con el Sindrome de “Pérdida Crónica de la Mejor Amiga”.

Mis actuales mejores amigas (que fuí encontrando en el camino) viven a kilómetros de distancia de mi, en otros países, y solo les hablo por whatsapp, o viven en otra ciudad asi que las veo (con suerte) una vez al mes para tomar un café.

Pero sabes algo Tasha, con tus ausencias y tu ausencia definitiva me enseñaste dos cosas muy valiosas:

  1. Los momentos de tu ausencia fueron difíciles y me hubiera encantado tenerte a mi lado, para contar con tu apoyo y amistad, con tus palabras y tus bromas; pero al no tenerte aprendí a meterme sola en un agujero negro y a salir sola de él (quedándome en el camino sin uñas, sin voz y sin lágrimas) pero llegando a salir dispuesta no volver a lanzarme…. (en esta parte debes escuchar “Fighter” de Christina Aguilera para sentirte power girl).

  2. Tu ausencia me ha enseñado a valorar inmensamente más la amistad de una persona, más si tiene enamorado o hijos o un trabajo absorbente, porque sé que me está dando no el tiempo que le sobra, sino que se está haciendo un tiempo para mí.

 

Finalmente, por sí estas pasando lo mismo, te dejo un consejo desde el lado que viví en esta experiencia:

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Categorías:Memorias Personales

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6 respuestas

  1. Es una realidad de muchas amigas pero me haces pensar que ambas tienen dependencias una hacia la amiga y otra al novio sus nesecidades insatisfeschas
    Por otro lado eso nos haace mas fuerte por que.entender la individualidad es el punto no dependas de una personaa para ser feliz ni.sentirte completa
    Emilia te felicito por seguir descubriendo diferentes maneras de ayudar a otras mujeres

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    • La idea es compartir experiencias. Quien sabe, quizá a otra le pasó lo mismo que a mí y quizá le pueda servir saber que no está sola. A mi me sirve escribirlo, sacarlo, poderlo leer. Una crece y cambia, y muchas veces, las amistades se quedan en el camino.

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  2. Yo también perdí a mi mejor amiga, aunque de una manera más drástica (sólo me dejó de hablar de la nada) y la verdad fue horrible! Jaja también escribí una entrada sobre eso. Fue un gran trauma y me ha costado bastante superarlo. Igual que tú, se fue cuando más la necesitaba y la verdad, creo que su novio tuvo mucho que ver, jajaja, pero quién sabe!

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    • Que pena Alexmazabel, pero si pues hay amistades que se van así de la nada. Espero que ya hayas superado ese momento, a mi también me costó bastaaaaaaante pero al final ayuda a conocer a tus verdaderas amistades.

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